No sé, si propiamente hay que felicitarle o simplemente dejar pasar la noticia, así como pasa una bandada de palomas. Supongo que habrá tenido usted sus razones, para efectuar ahora, así por sorpresa, cuando nadie se lo pedía ya, el relevo en la cartera ministerial de educación. Evidentemente, es una decisión más por su parte, arbitraria, sorprendente e inadecuada, en estos momentos, cuando hay situaciones mucho más importantes que dilucidar en cuestiones Tanto de política interior, como exterior. ¿Qué sentido tiene, cuando están corriendo los rumores, bastante fundamentados de adelanto de elecciones, el relevar de sus funciones al señor WERT? ¿Por qué sea obstinado en mantenerlo en su sitio, cuando toda la ciudadanía le estaba indicando lo necesario que era el cambio en tiempo pasado? Su cerrazón manifiesta, en efectuar cambios en su gobierno, ha sido clara y precisa, el ejemplo más evidente, lo tubo usted con la señora MATO, que parecía tener el cargo en una propiedad personal e intransferible. Otro detalle bastante singular, por cierto ha sido la orden de relevo, ¿Qué sucede, que ahora ya no hay que esperar a los consejos de ministros de los viernes, para efectuar los cambios? Hay que renovarse o morir, y para cumplir esa premisa, usted, ha decidido que un jueves a las diez de la noche, es la mejor hora y ocasión para cesar a un ministro. Acláreme usted una duda, ¿lo cesó a la vieja usanza?, ¿con motorista, como lo hacía el general? Como quiera que haya sido, repito, felicidades presidente, ¿Qué va a presentar el nuevo?, ¿Algún otro cambio en la Ley de educación? Quizás se dedique a revisar el sistema de becas universitarias, o el de las tasas académicas o consensuar de una vez los grados correspondientes a cualquier titulación. ¿De verdad presidente, la va a compensar el cambio, que ha hecho, para tres meses que quedan de legislatura? En el mejor de los casos, serán tres o cuatro meses, pero tal y como pintan las situaciones actuales, (en Cataluña por ejemplo) a nadie le podría extrañar una rápida disolución de las cámaras y una convocatoria de elecciones generales, a la vuelta del verano. Sin duda alguna, todavía tienen ustedes, metido en el cuerpo el susto recibido el pasado 24 de mayo, con la estrepitosa pérdida de votos que les ha hecho dejar la gobernabilidad de las autonomías más importantes, merced a los pactos “ABSOLUTAMENTE LEGALES “,realizados por las fuerzas de la izquierda, (esas de las que tanto previenen, por su peligrosidad). Recapacite presidente, recapacite y vaya adecuando un programa teniendo en cuenta de antemano, todas las exigencias que le proponga u ordene Bruselas, para que luego no tenga que verse en el compromiso de engañar a sus adeptos, y de mentirnos vilmente a los que no seguimos sus doctrinas. De esa manera evitará tener que decir LO SIENTO, ME EQUIVOQUÉ.
Felicidades Presidente
ResponderEliminarMikebr8blogspot.com
No sé, si propiamente hay que felicitarle o simplemente dejar pasar la noticia, así como pasa una bandada de palomas.
Supongo que habrá tenido usted sus razones, para efectuar ahora, así por sorpresa, cuando nadie se lo pedía ya, el relevo en la cartera ministerial de educación.
Evidentemente, es una decisión más por su parte, arbitraria, sorprendente e inadecuada, en estos momentos, cuando hay situaciones mucho más importantes que dilucidar en cuestiones Tanto de política interior, como exterior.
¿Qué sentido tiene, cuando están corriendo los rumores, bastante fundamentados de adelanto de elecciones, el relevar de sus funciones al señor WERT?
¿Por qué sea obstinado en mantenerlo en su sitio, cuando toda la ciudadanía le estaba indicando lo necesario que era el cambio en tiempo pasado?
Su cerrazón manifiesta, en efectuar cambios en su gobierno, ha sido clara y precisa, el ejemplo más evidente, lo tubo usted con la señora MATO, que parecía tener el cargo en una propiedad personal e intransferible.
Otro detalle bastante singular, por cierto ha sido la orden de relevo,
¿Qué sucede, que ahora ya no hay que esperar a los consejos de ministros de los viernes, para efectuar los cambios?
Hay que renovarse o morir, y para cumplir esa premisa, usted, ha decidido que un jueves a las diez de la noche, es la mejor hora y ocasión para cesar a un ministro.
Acláreme usted una duda, ¿lo cesó a la vieja usanza?, ¿con motorista, como lo hacía el general?
Como quiera que haya sido, repito, felicidades presidente, ¿Qué va a presentar el nuevo?,
¿Algún otro cambio en la Ley de educación?
Quizás se dedique a revisar el sistema de becas universitarias, o el de las tasas académicas o consensuar de una vez los grados correspondientes a cualquier titulación.
¿De verdad presidente, la va a compensar el cambio, que ha hecho, para tres meses que quedan de legislatura?
En el mejor de los casos, serán tres o cuatro meses, pero tal y como pintan las situaciones actuales, (en Cataluña por ejemplo) a nadie le podría extrañar una rápida disolución de las cámaras y una convocatoria de elecciones generales, a la vuelta del verano.
Sin duda alguna, todavía tienen ustedes, metido en el cuerpo el susto recibido el pasado 24 de mayo, con la estrepitosa pérdida de votos que les ha hecho dejar la gobernabilidad de las autonomías más importantes, merced a los pactos “ABSOLUTAMENTE LEGALES “,realizados por las fuerzas de la izquierda, (esas de las que tanto previenen, por su peligrosidad).
Recapacite presidente, recapacite y vaya adecuando un programa teniendo en cuenta de antemano, todas las exigencias que le proponga u ordene Bruselas, para que luego no tenga que verse en el compromiso de engañar a sus adeptos, y de mentirnos vilmente a los que no seguimos sus doctrinas.
De esa manera evitará tener que decir LO SIENTO, ME EQUIVOQUÉ.